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Si
existe un anime altamente polémico, dónde pareciera que no existen los grises,
es Neon Genesis Evangelion. El porqué de que no existen los grises es sencillo.
O la odias o la amas. O te parece una bazofia o una de las más grandes obras
maestras de la animación nipona. Pareciera no existir punto medio con respecto
a esta serie. Por lo que debo dejar muy claro antes de seguir reseñando mi
bando en esta eterna discusión. Para mí, Evangelion, es una de las mejores
obras maestras de la historia de la animación. Incluso cuando digo esto me
parece quedarme corto. Simplemente, esta serie está en otro nivel.
Evangelion
transcurre en un Japón post-apocalíptico en el año 2015. Tiene como
protagonista a Shinji Ikari; un adolescente de 14 años de edad que
inesperadamente recibe una carta de su padre, con quien no tiene una buena
relación, que lo cita para que comience a participar en la organización dónde
él trabaja: Nerv. Shinji, llega a Tokyo para reunirse con Misato Katsuragi, una
sexy y efervescente treintañera, que trabaja para su padre. Ella se ha ofrecido
a recogerlo y trasladarlo hasta las instalaciones de Nerv. Al mismo tiempo llega
a Tokyo, una extraña criatura gigante que comienza a destruir la restaurada
ciudad. No es la primera vez que estas criaturas, llamados Ángeles, atacan el
planeta. Quince años atrás habían visitado la Tierra lo que resultó en un
cataclismo de escala global que redujo, a la mitad, la población mundial.
Shinji
pronto se enterará que Nerv es una organización con un fin mucho más
específico. Gendo, su padre, lo ha llamado para que piloteara un enorme robot
biomecánico (EVA) y así derrotar al Ángel que está destruyendo Tokyo 3. Shinji
dudará y hasta rechazará la orden de su padre; no obstante al ver que de no hacerlo,
el EVA tendría que ser piloteada por una joven malherida llamada Rei Ayanami,
decide realizar la petición de su padre.
Y
es aquí dónde nacen las opiniones encontradas. Evangelion es una serie muy bien
pensada e inteligente. Posee detalles distribuidos en cada capítulo que van
pasando desapercibido pero que en realidad son pistas que uno muchas veces pasa
de largo. Por lo tanto se llega a pensar que las incógnitas que va dejando la
serie no se resuelven nunca, pero en realidad fueron respondidas mucho antes,
incluso a veces, antes de que la incógnita apareciera. Además de esos detalles,
posee un simbolismo y metáforas con un significado mucho más profundo que la
historia “superficial” que muestra el animé. Digo superficial, no porque no
tenga importancia, sino porque esta serie tiene tantas capas de entramados,
como una cebolla. Verla una vez, seguramente, te dejará con la sensación de no
haberla entendido o incluso prestando mucha atención puede que te queden dudas
más profundas. A la segunda vista, encontrarás muchas respuestas que pasaste
por alto y comprenderás mucho más la trama y los simbolismos.
En este anime,
los hechos están determinados por dos grupos de personajes. Los principales o
mejor dicho los pilotos de las unidades Evangelion: Shinji, Rei y Asuka; son los
que actúan en el primer plano, son el motor central del animé y básicamente en
torno a quienes gira el argumento. No obstante, existe otro grupo de personajes
además de los adolescentes: el conformado por Misato, Kaji, Ritzuko, los padres
de Shinji y el profesor Fujutsuki. Ellos están en un segundo plano y sus
respectivas historias son los que nos permite comprender mejor el pasado de la
historia que se desarrolla con los pilotos. Vemos que si bien los pilotos son
los que actúan en el nudo de la trama, son estos personajes los causantes, en
gran medida, de la situación actual de Evangelion.
Un
factor sobresaliente, tal vez lo mejor de la serie, es la construcción de los
personajes. Una serie altamente psicológico y filosófico, que nos permite
adentrarnos en los deseos y temores más profundos de los personajes. Está claro
que la serie en sí fue pensada para mostrar esa faceta y el tema de los robots
y las organizaciones (si bien es una trama muy bien armada también) es mera
excusa para desarrollar y conocer estas cuestiones de los personajes. La
animación es muy buena para la época en la que se desarrolló y a pesar de que
se nota el bajo presupuesto (en especial en esos cuadros estáticos dónde no
ocurre absolutamente nada por un minuto entero) fue una novedosa forma de
solucionarlo y hoy en día es marca registrada de Evangelion. A pesar de todo no pierde la esencia de una serie de animé y muy frecuentemente nos encontramos con escenas cómicas para la diversión del espectador.
La
serie original termina con dos películas. Si bien hoy en día se ha hecho una
especie de “Remake” dónde la calidad de animación es soberbia, la historia a
tomado un camino diferente al original. Yo en particular me quedo con la
original que me parece perfecta tal cual quedó en 1997. La película además es
una explosión de imágenes que te hacen sentir las más varias sensaciones.
Incluso se llegan a apreciar imágenes psicodélicas, mezcla de live action con
animé. Y un guión que escapa a cualquier comparación.
En
fin esta serie es una Obra Maestra. Hideki Anno, nos ha dado una obra con todos
los capítulos, pero lo que la hace tan original es que nos deja a nosotros como
protagonistas finales. Somos nosotros quienes debemos ir armando la historia
con los datos que parecen tirados al azar pero que cómo ya expliqué, esta
fríamente calculado. El nos muestra todo su despliegue artístico pero somos
nosotros quien al final debemos encontrarle nuestro propio significado. Por eso
existen tantas teorías e interpretaciones. Esto demuestra que este anime no
sólo revolucionó el género, sino que es sin lugar a dudas una obra artística
con todas las letras.
Mi Puntuación:
10







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